El Etéreo ritmo de gondwana marco una sinapsis en mi mente, que me traslado al pasado. Atrás en el presente se quedo en Añe ñe y caí de repente en el Mohave, escuchando platicas filosóficas sobre bares y rincones atrapados en el tiempo. Encadenado al pasado. Recuerdo sonrisas, carcajadas y alegrías que no sentí, ni fueron mías, sino de mi entorno. Me toco formar ver y crear, pero que tarde fueron respondidos. Recordando música, recordando... andando, pensando, preguntando un por que? y un cuando? Una sinfonía elemental de la que se compone nuestra existencia. Viendo amigos ir venir y pasearse alrededor. Ver Orquestarse y sonar nuestras propias operas en el concierto de la vida...─Hey Sam... Entrale a las cheves!!─
No hay comentarios:
Publicar un comentario