Un ruido zumbo a la derecha del ser, y al voltear sus sentidos percibió la explosión solar en el horizonte, que desde la humareda verde desplegaba dorados rayos de energía por las orillas del océano horizontal, mostrando el perfil de una ciudad, que independiente del espectáculo casi nocturno, quien indiferente al mismo tiempo enseñaba sus mas seductoras miradas al vejete harapiento que se enamoraba mediocremente del ámbar beso del cielo.
Para que recuerden que la vida es un cuento. Quiero... quiero sanar mis penas con aceite de laberintos psicologicos. Subir al agujero magno de tus razones, mirar por la ventana del alma y usarte, para hacerme feliz, y que me uses, para hacerte feliz. Como cuando veo aquellos mares ignotos de superficies calmas, hechas monstruos en su interior. Este blog es para expresar el eterno correr de mis dedos sobre el papel, la tierra o la piel. PD: Pinche alfredo culero...
07 diciembre 2010
Desde el ojo del vagabundo.
Un ruido zumbo a la derecha del ser, y al voltear sus sentidos percibió la explosión solar en el horizonte, que desde la humareda verde desplegaba dorados rayos de energía por las orillas del océano horizontal, mostrando el perfil de una ciudad, que independiente del espectáculo casi nocturno, quien indiferente al mismo tiempo enseñaba sus mas seductoras miradas al vejete harapiento que se enamoraba mediocremente del ámbar beso del cielo.
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